lunes, 28 de septiembre de 2009

Street of Shadows (Star Wars, Coruscant Nights II), de Michael Reaves

Una historia recomendable, de aventuras y acción, con personajes interesantes, puesto que se desarrollan más y se abren nuevas posibilidades para otros.

"Street of Shadows" es el segundo volumen de la trilogía "Coruscant Nights", emplazada en el universo de Star Wars. Como ya pudimos ver en la reseña de la novela anterior, "Jedi Twilight", se nos cuenta las aventuras de Jax Pavan y sus compañeros por los bajos niveles de Coruscant, capital de la galaxia, ahora rebautizada como Ciudad Imperial. Jax es uno de los muchos Jedi que se han quedado sin hogar tras la fatídica Orden 66, planeada por el ahora Emperador Palpatine...

La novela está bien construida, y su ritmo es ágil y dinámico, sin dejar apenas pausas o tiempos muertos en los que vagar de manera aburrida.

Aunque Coruscant es quizá el sitio más peligroso que pueda existir para un Jedi, no es mi mucho menos el único lugar donde los Inquisidores, e incluso el mismo Darth Vader, buscan a aquellos que son sensibles a la Fuerza para acabar con ellos y hacer desaparecer por siempre de la galaxia las costumbres, religión y saber Jedi. Con el paso del tiempo (aunque sólo han pasado aproximadamente dos meses desde La Venganza de los Sith), Palpatine se ha vuelto hostil hacia algunas especies inteligentes, aquellas que muestran un tipo de sensibilidad artística o filosófica especial, y que en definitiva, pueden desarrollar un comportamiento que pueda ir en contra del nuevo régimen, un cierto tipo de rebelión intelectual e inconformismo plagado de leyes estrictas y restricciones.

En la trama que nos ocupa, Ves Volette, un caamasi del planeta Caamas, ha sido brutalmente asesinado. Él era un artista, un escultor que empleaba la luz refractada por medio de cristales y otros materiales para crear esculturas de gran belleza, todas diferentes entre sí y nunca iguales a sus predecesoras. Dichas esculturas son muy apreciadas dentro de las clases altas, pagándose grandes sumas monetarias por ellas, y que terminan por engrosar las salas privadas de algún noble adinerado. Pero dichas esculturas recuerdan demasiado a la fisonomía de un sable láser, debido a su luz tan característica, así como por los cristales empleados en su fabricación. Y dichos sables láser eran armas Jedi. Por tanto, las esculturas recuerdan demasiado a la cultura Jedi, cuya erradicación es uno de los objetivos del nuevo Imperio. ¿Es por eso por lo que Ves Volette aparece brutalmente asesinado? El motivo es algo que está por descubrir. Es la ayudante de Ves Volette, una atractiva zeltron llamada Dejah Duare (cuya especie suelta una especie de feromonas para atraer a su oyente) quién decide contratar a un detective privado y que solucione el misterio. Y ese detective no es otro que Jax Pavan. En vista de que la policía sufre tantas demoras en empezar siquiera a investigar el asunto, ¿qué mejor que un usuario de la Fuerza para resolver el caso? Además, Jax tiene una manera peculiar de ver las conexiones entre las personas y los hechos: zarcillos que se comunican con otros y pueden llevar a puntos clave importantes.

Nuestra atención en los diferentes sospechosos que Jax Pavan y sus compañeros (Laranth, I-5, Den Dhur, Rhinamm…) investigan por los bajos niveles de Coruscant. Desde pubs de renombre, pasando por traficantes, contrabandistas, ladrones, e incluso uno de los mecenas de Ves Volette. Cada personaje investigará por su cuenta y hará sus descubrimientos, ayudando a avanzar la trama un poco más para acercarnos al asesino de Ves Volette. Dicho asesino será alguien totalmente inesperado y que parece un homenaje a las historias clásicas de investigación de este tipo de casos, aunque sinceramente, hubiera preferido que tuviera mucha más relación con el trasfondo que se da al principio respecto al planeta Caamas y sus implicaciones intelectuales: dicho planeta, pacífico como él sólo, ha sido arrasado recientemente por la flota Imperial, un hecho que se ha encubierto por encima de todo, echando toda la culpa a un desastre natural inesperado. Este hecho ha causado un profundo impacto en la sociedad, preguntas sin respuesta y miedo en las demás especies de la galaxia, sobretodo en los caamasi.



Aurra SingLa novela está bien construida, y su ritmo es ágil y dinámico, sin dejar apenas pausas o tiempos muertos en los que vagar de manera aburrida. Se trata de una historia de detectives, algo que parecía indicar la primera novela de la trilogía cuando se anunció en internet, pero que sin embargo se lo ha llevado esta segunda parte. Junto a esto, hay acción, de la que ya se encargan de crear los protagonistas por todos los líos en los que se meten. Sin embargo, una cosa muy criticable es el hecho de que se trata de un volumen de transición, una aventura más que no tiene relación con el fondo argumental que ya se planteó en la anterior entrega: la búsqueda de Jax Pavan por parte de Darth Vader. El asunto está ahí, pero demasiado diluido como para que lo percibamos en su plenitud, ya que nuestra atención se centra en otra cosa. Por el contrario, Darth Vader contrata a un mercenario para dar caza a Pavan, y esa es la conexión que tenemos, de forma pasiva, algo que imagino que se verá en el siguiente volumen, Patterns of Force. Por tanto, se nos presenta como una aventura más al margen de la trama global. No es ni bueno ni malo, depende de nuestra predisposición.

Lo mejor de la novela son las diferentes tramas que plantea. Por un lado tenemos al Capitán Typho, antiguo guardaespaldas de Padmé (la mujer de Anakin Skywalker, que murió por su propia mano en el planeta Mustafar). Descubrimos un anhelo de venganza en Typho que no conocíamos, al desconocer el hecho de que estuviera enamorado de ella en secreto. Tras su misteriosa muerte, busca al responsable del hecho por distintos medios administrativos y gubernamentales, aunque mayoritariamente por los bajos niveles de Coruscant. Y dicho responsable no es otro que el mismo Darth Vader, pero Typho no sospecha el que Anakin y Vader sean la misma persona. Por otro lado, tenemos la recuperación de un personaje del que se sabía poco desde hace un tiempo: Aurra Sing, cuya reciente aparición ha sido en la nueva serie de animación llamada "The Clone Wars" (también hizo un cameo en "La Amenaza Fantasma", pero muy breve). Una de las cazarrecompensas más temidas de la galaxia y cuya fama le precede a donde quiera que vaya. Contratada por Darth Vader, y cuya misión es traer vivo a Jax ante la presencia del Señor Oscuro, haciendo de Aurra la antagonista de la novela. Y ya por último, se trata de investigar la muerte del artista Ves Volette. Las tramas se desarrollan cada una por su lado y se entrecruzan hasta cierto punto. A mí me han parecido bastante interesantes, y uno de los puntos fuertes de la novela, puesto que Michael Reaves sabe una vez más centrar la atención tanto en los personajes como en los detalles de trasfondo de la saga, especialmente en aquellos que relacionan los hechos de la novela con las nuevas películas, especialmente con La Venganza de los Sith.

Capitan TyphoEs por tanto una historia recomendable, de aventuras y acción, con personajes interesantes, puesto que se desarrollan más y se abren nuevas posibilidades para otros (tendrán su momento en el siguiente volumen). Lo peor es que se trata de una obra de transición, de poca relevancia para la trama global, dejando cabos sueltos de la anterior novela, aunque ambienta muy bien esa nueva época de Coruscant tras Las Guerras Clon y el nuevo régimen, así lo demuestra el cada vez más fuerte movimiento revolucionario conocido como Whiplash. Es, en definitiva, una novela de Star Wars recomendable, que te deja con ganas de leer la siguiente entrega, Patterns of Force.


Por Lorenzo Martínez

Fuente: fantasymundo.com